Para 4 pax
3-4 patatas medianas
Harina para el rebozado
2 huevos para el rebozado
Aceite de oliva para freír
1 cebolla mediana
1 pellizco de hebras de azafrán
2 dientes de ajo
Perejil
100 ml vinagre vino blanco
Agua o caldo (de verduras o de pollo) adicional para cubrir las patatas
Elaboración
Paso 1
Pela las patatas, lavarlas y hacerlas rodajas de 1 cm de grosor aproximado. Cubre el fondo de una sartén amplia con un dedo de aceite de oliva y calienta a fuego medio.
Paso 2
Reboza las rodajas de patata primero en harina y luego en los huevos batidos dejando unos minutos en cada uno de ellos; fríe en el aceite por ambas caras hasta que estén doraditas. Vete pasando a una cazuela amplia donde se cocerán luego.
Paso 3
Pela y pica finamente la cebolla. En otra sartén con aceite limpio, sofríe a fuego bajo hasta que esté transparente.
Paso 4
Mientras tanto, pela los ajos y maja en un mortero junto con las hebras de azafrán y un poco de perejil. Cuando la cebolla esté lista, vuelca el majado en la sartén, mezcla y dale unas vueltas hasta que se haga el ajo.
Paso 5
Agrega el vino y cocina hasta que se reduzca bastante, que quede muy poco líquido. Vierte el sofrito en la cazuela de las patatas, distribuye y cubre con agua o caldo.
Paso 6
Tapa la cazuela y cuece 20-25 minutos o lo que sea necesario para que las patatas estén tiernas; prueba pinchando alguna rodaja con un cuchillo. La salsa se habrá reducido mucho, si quieres tener el plato más caldoso, añade más líquido. Sirve calentitas con más perejil fresco espolvoreado por encima.