Ingredientes:

  • 500g de brócoli fresco,
  • 200g de pan rallado,
  • media cebolla roja,
  • 1 cucharita de ajo en polvo,
  • 2 huevos,
  • un puñado de perejil fresco,
  • 3 o 4 cucharadas de queso gouda.

Preparación:

Limpiamos el brócoli, cortando el tallo y separando los ramilletes. Escaldamos en una olla 5 minutos en agua hirviendo con sal. Cuando pase el tiempo retiramos del agua y dejamos escurrir por unos minutos.
Picamos finamente la media cebolla, el perejil, el queso y el brócoli. Lo colocamos todo en un cuenco y le añadimos los dos huevos. Salpimentamos y revolvemos bien todo con la ayuda de una espátula. Añadimos ahora el pan rallado y volvemos a revolver.
Encendemos el horno para que se vaya calentando a 180º mientras engrasamos una bandeja del horno con aceite de oliva o forramos con papel de horno. Con las manos formaremos pequeñas bolas. Lo ideal es que estas bolitas tengan aproximadamente el tamaño de una pelota de pingpong, es decir unos 4 a 5 cm de diámetro. A medida que las formamos las colocamos sobre la bandeja del horno.
Hornear, a 180ºC, por unos 30 a 35 minutos y removerlas cada 10 minutos mas o menos para que estén doraditas por todos los lados. ¡Y Listo! ¡A comer!