Nombre / latín.

Berenjena / Solanum Melongena.

Origen.

Su cultivo es antiquísimo, se cree que desde antes del 2000 a. C. Ya se cultivaba y existen innumerables documentos escritos donde sitúan su origen en el sudeste asiático.

Los datos más antiguos que se conocen la establecen en el estado de Assam (al noreste de la India), Birmania y en China. Con los comerciantes árabes llegó al norte de África y más tarde, en la Edad Media, entró a Europa por la España musulmana, desde donde se extendió su cultivo por el Mediterráneo.

Es muy posible que por desconocimiento de cómo cocinar la berenjena o por utilizar especies no comestibles causó muchos problemas digestivos, y acabó creándose una mala fama. Durante los primeros siglos de la entrada a Europa existió la creencia de que su consumo provocaba múltiples enfermedades como fiebre, epilepsia y la locura, por lo que la planta fue utilizada durante tiempo como un adorno decorativo y exótico y no como un alimento.

La primera documentación sobre la berenjena en lengua castellana se encuentra en el libro llamado Cancionero de Baena (del siglo XV) donde cita sus usos y virtudes. Fue introducida a América por los españoles.

Allí donde se produce es muy consumida. Los mayores productores mundiales de berenjena son China e India. También se produce en Japón y en diversos países del Mediterráneo como España, Italia y Grecia.

Descripción.

La berenjena pertenece a la familia de las Solanáceas, que incluye alrededor de 75 géneros y unas 2.300 especies de plantas productoras de alcaloides tóxicos, entre las que se incluye la belladona, la mandrágora y el beleño. Son escasas las Solanáceas comestibles. Entre ellas se encuentran la berenjena, el tomate, el pimiento y la patata.

Variedades:

Serie de variedades según el tipo de frutos.

• Variedades de berenjena de tipo listadas.- Son variedades asociadas a la población que las han hecho famosas, como por ejemplo la Listada de Gandía, Listada de Foios, Listada de Xátiva, etc. Son plantas muy vigorosas con una producción tardía, aunque muy productivas al aire libre. Sus frutos son de longitud intermedia, con un peso que oscila entre los 250 y 400 gramos, de coloración de piel blanca y violácea.

• Variedades de berenjena de tipo larga.- Sus plantas tienen cierta coloración violácea, presentan alguna espina y producen frutos de buena calidad. Estos son de forma alargada, de color violeta más o menos oscuro y con un peso medio entre 150 a 250 gramos. Ejemplos de este grupo son las variedades Mirabelle, Helena, Talina, Mileda y Viserba.

• Variedades de berenjena de tipo redondo.- Suelen ser las más cultivadas en invernaderos. Son variedades productivas y precoces, de fruto redondo de color muy oscuro. Ejemplos de este grupo son las variedades Bonica, Redonda y Black Beauty.

• Variedades de berenjena de tipo semilargo.- En España, las variedades cultivadas de este tipo suelen ser de color morado. Entre las variedades de este grupo se encuentran la Cava, Diva, Adria y Paula.

Valor nutricional y propiedades.

Su valor energético y nutritivo, comparado con otras hortalizas es menor, contiene pocas calorías, cierta cantidad de hidratos de carbono, pocas proteínas y nada de grasas.

Su contenido en agua es elevado (92%), la cantidad de fibra es moderada, y es rica en minerales como el potasio, calcio, azufre, y hierro, como así también en vitaminas B y C.

Es importante señalar que para algunas personas sensibles, la berenjena no está muy recomendada, puesto que contiene aminas (serotonina y tiramina), que pueden provocar reacciones alérgicas o dolores de cabeza.

Dadas sus propiedades nutricionales la berenjena está indicada en las siguientes situaciones:

• Antioxidante: ciertos flavonoides y compuestos fenólicos de la cáscara o piel de la berenjena como los contenidos en su fruto, resultan beneficiosos ante enfermedades cardiovasculares y degenerativas. Entre ellos se destacan el nasunin, el ácido clorogénico y el ácido cafeico.

• Diurética: consumirla es conveniente, cuando se padece litiasis renal (cálculos), edemas (retención de líquidos), hipertensión arterial y trastornos cardíacos, puesto que aumenta la producción de orina, estimulando la capacidad que tiene el riñón de filtración.

• Laxante: moderado y suave, por su contenido en fibra vegetal (celulosa). Es depurativa.

• Favorece la digestión: activa la función biliar, así como la producción de jugo pancreático, por lo que la digestión se ve beneficiada, especialmente en casos de digestiones pesadas o dispepsia biliar.

• Reduce las grasas en sangre: el fruto contiene estatinas que se emplean para el tratamiento de las dislipemias (problemas con las grasas) como la hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia y otras. Ayuda a reducir el colesterol y a prevenir la arteriosclerosis.

• Hipoglucemiante: También reduce los niveles de glucemia, lo cual es beneficioso para los diabéticos.

• Ayuda a la prevención del cáncer: diferentes estudios han demostrado que los frutos de las familias de las Solanáceas (tomates, pimientos, patatas), contienen una elevada cantidad de fotoquímicos, sustancias que nos protegen contra el cáncer.

Como precaución debemos saber, que la berenjena debe consumirse siempre madura y cocinada, siendo la mejor manera asada y aliñada con aceite.

Que hacer con las Berenjenas:

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Debe tomarse siempre cocinada, nunca cruda. La berenjena es un producto culinario muy apreciado por diferentes culturas.

Muchas naciones tienen un plato típico elaborado a partir de berenjena. En España, los catalanes tienen la Samfaina, la Escalivada ó el Espencat donde la berenjena se acompaña del pimiento, los italianos tienen la Caponata, los griegos tienen la Mousaka, los turcos tienen el Imam Bayildi, etc. El plato más famoso que contiene berenjena es la Ratatouille. Asada o salteada tiene sabor agradable, pero no así hervida. También se consume rellena. Si se va a preparar al vapor es recomendable hacer un Degòrger que consiste en cortarla en rodajas y provocar un fenómeno de ósmosis añadiendo sal. Así se intercambian líqudos de manera que los compuestos que le dan sabor amargo salen al exterior, pues el líquido huye de donde hay menos densidad hacia donde hay más, potenciándose además su sabor agradable que está determinado por sustancias no solubles. Si se desea freirla, se recomienda sumergir los trozos de berenjena en agua con sal durante 24 horas. Dado que la textura de la pulpa es muy cavernosa —llena de aire y agua— si se fríe directamente actúa como una esponja absorbiendo gran cantidad de aceite, y con ello excesivas calorías.

Pero después de introducida en esta solución salina, este efecto desaparece y la berenjena, saturada de agua, apenas absorbe aceite.

 

Cómo conservarlas:

En fresco.

A la hora de guardar las berenjenas frescas, será importante que las mantengas apartadas de otras hortalizas y frutas, puesto que la berenjena reacciona ante el gas etileno que desprenden otros vegetales y se estropean antes. Se trata de la misma reacción por la que los plátanos se oscurecen en el frigorífico.

De este modo, las berenjenas pueden llegar a aguantar algunos en la nevera antes de estropearse, pero no será recomendable que las conserves más de ese tiempo en fresco. Recuerda que si las compraste en un embalaje -bolsa de plástico, papel, film, etc- será fundamental que se lo quites antes de meterlas en frío.

Si queremos Congelarlas.

En caso de que tengas un excedente de berenjenas y no vayas a cocinarlas, puedes optar por congelarlas para que así conservarlas en óptimas condiciones. Para ello, antes tendrás que prepararlas, de modo que deberás lavarlas y cortarlas a rodajas, dados, tiras o como prefieras y luego elegir entre escaldarlas o pasarlas por la plancha.
La elección irá en función de qué receta querrás preparar después con la berenjena congelada. Si optas por escaldarla, tan solo será necesario darles un hervor durante uno o dos minutos y meterlas luego en un recipiente con agua fría y hielo para cortar la cocción. En cambio, si la pasas por la plancha o la sartén, únicamente deberás esperar a que se enfríen antes de meter la berenjena en el congelador.

En conserva.

Otra buena manera de preservar las berenjenas es meterlas en frascos o botes de conserva envasadas al vacío. En este caso, también será necesario que antes laves, cortes y cocines las berenjenas -por ejemplo asadas al horno o a la brasa-, así como también deberás esterilizar los botes de cristal que vas a usar.
Así mismo, también puedes optar por conservar las berenjenas en vinagre junto con alguna hierba aromática o ajo por ejemplo, es decir, encurtidas. O incluso es posible meterlas en aceite después de haberlas salteado en la sartén o preparar berenjenas en escabeche.

Su mejor temporada.

Las berenjenas soportan mejor el calor y son sensibles al frío, por lo que su cultivo abunda en verano. No obstante, gracias a la producción en invernadero, está disponible siempre en el mercado. Las plantadas la primera quincena de agosto se recolectan de finales de septiembre a diciembre; las plantadas del 15 de agosto al 15 de septiembre se recogen en octubre y finalizan en enero; y las de la última quincena de diciembre se cosechan de marzo a finales de junio.

Curiosidades.

• Su pulpa contiene niveles elevados de compuestos fenólicos responsables de su coloración marrón oscura cuando ésta se corta o se daña. La polifenol oxidasa enzima presente de forma natural en la pulpa oxida los compuestos fénolicos y la pulpa se oscurece perdiendo su color blanco o verde.

• Las mujeres de la aristocracia China, empleaban antiguamente la cáscara de berenjena en la confección de un tinte, que lo usaban para pintarse los dientes con objeto de resaltar su belleza.

• La pasta de la fruta machacada se puede utilizar como bálsamo aplicado a la piel quemada por el sol.

• Es útil en cosmética, ya que con ella es posible preparar una eficaz mascarilla nutritiva y un buen dentífrico.

• Es muy buena para el insomnio y actúa contra la embriaguez, para lo que se aconseja tomarlo en caldo o infusiones.

• Al igual que este vegetal es sensible al frío, no se recomienda a personas frioleras.

• En España, existe una variedad autóctona de berenjena con denominación de origen, la «Berenjena de Almagro», que se cultiva en la Comarca de Calatrava, en Ciudad Real.

• El tipo de berenjena más demandado es la de color morado oscuro o negras, que son las más esponjosas y se caracterizan por un ligero sabor amargo que se deja notar en su exquisitez.

• Se la ha llegado a llamar manzana malsana o manzana de los locos.

• La mermelada de berenjena es uno de los dulces típicos que los hebreos consumen durante la fiesta de «Purim» o fiesta del destino.

• En la antigua India se usaba la berenjena en la medicina herborista, más concretamente para el tratamiento de la diabetes.

• El médico del rey Juan II de Castilla, Alfonso Chirino, dice que las berenjenas son melancólicas.

• Esta verdura es en Israel un plato muy popular y se sirve de diversas maneras: ensaladas, rellenas con carne picada o cubiertas de queso fundido.

• En Tailandia hay un plato típico de berenjena rellena de pollo y gambas llamado «Kayanthi hmat». En este país las berenjenas son de un metro de longitud del tipo llamado «variedad serphentum», o con aspecto de serpiente y la planta necesita enrollarse sobre oportunos soportes.

• Forma parte de refranes como, «A tocino y berenjenas, quien tendrá las manos llenas».

 

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