Nombre / latín

Apio / Apium graveolens

Origen.

El apio silvestre, crece desde hace muchos años de forma espontánea en áreas pantanosas de clima templado de Europa y del oeste de Asia. Se la considera una planta nativa de las regiones mediterráneas, aunque el origen de esta singular hortaliza es aún motivo de discusión. Existen documentos antiguos en los que consta que el apio o una planta muy parecida, fue cultivado antes del año 850 a.C.

Esta hortaliza, fue muy utilizada por egipcios, griegos y romanos porque era considerada en su origen como una simple planta aromática, sin aprovechamiento culinario ni medicinal, hasta que Hipócrates, médico griego del siglo V a.C., lo elogió como potente diurético. Fue en la Edad Media cuando creció el interés por sus propiedades saludables yse mejoró su productividad. Desde entonces, su desarrollo ha sido constante.

Descripción.

El apio pertenece a la familia de las Apiáceas que abarca alrededor de 250 géneros y más de 2.500 especies. La mayoría son plantas de las estaciones frías y se reconocen por ser muy aromáticas. Normalmente son las semillas las que contienen los aceites esenciales responsables de su sabor pero en otras todas las partes de la planta son aromática.

Forma: el apio es un tallo grueso, hueco, estriado y alargado que se compone de pencas de forma cilíndrica, recorridas longitudinalmente por un surco profundo, de las que brotan numerosas hojas con apariencia semejante al perejil.

Sabor: las hojas tienen un sabor muy intenso, acre, ligeramente amargo y agradable. El sabor del tallo es más suave y tiene cierto gusto anisado y una textura crujiente.

Variedades

Se distinguen cerca de 15 variedades botánicas de la planta. El Apium graveolens var. dulce es el miembro más importante. No obstante, según la localización geográfica, los tipos de apio varían.

El apio presenta una escasa diversidad y la principal diferencia se centra en el color del producto final, clasificándose en dos grandes grupos: apio verde y apio blanquecino o amarillento.

Verdes: son variedades rústicas, de fuerte crecimiento y más fáciles de cultivar. Entre las más utilizadas destacan: D´Elne, Pascal, Repager R., Florida y Utah, entre otras.

Amarillentas: su cultivo resulta más dificultoso, aunque son más apreciadas, destacan: Blanc de Perpignan, Celebrity, Golden, Light y Dore Chemin que son algunas de las más comunes.

Valor nutricional y propiedades

El apio contiene vitaminas A, B1, B2, B6, B9, C y E, minerales como el potasio, sodio, calcio, zinc, magnesio, hierro, azufre, fósforo, cobre y silicio, aceite esencial y fibra.

El apio es una verdura con acción antioxidante, cardioprotector, antibacteriana, diurética, antiinflamatorio, expectorante, depurativa, sedante, digestiva, inmunoestimulante y analgésico.

Beneficios para la salud del consumo del apio:

  • Es uno de los diuréticos más potentes.
  • Aumenta nuestras defensas naturales.
  • Debido a su acción expectorante, es muy útil para eliminar mucosidad.
  • Está indicado en dolencias con inflamación.
  • Produce una inhibición en el desarrollo de células cancerígenas.
  • Ayuda a depurar el organismo.
  • Estimula la eliminación de líquidos acumulados en el organismo.
  • Contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular.
  • El apio ayuda a reducir la tensión arterial.
  • Mejora el peristaltismo intestinal.
  • Favorece la reducción de los niveles de glucemia en sangre.
  • Está recomendado en dolencias articulares y reumatismo.
  • La fibra del apio ayuda a reducir el colesterol en sangre.
  • Es un excelente remineralizante.
  • Mejora los casos de gota, acido úrico alto o hiperuricemia.
  • Puede aliviar los dolores articulares.
  • El apio combate los daños de los radicales libres.
  • Nos ayuda a prevenir el estreñimiento.
  • Puede contribuir a eliminar los cálculos renales y biliares.
  • Acelera la cicatrización de heridas.
  • Es de ayuda en casos de fatiga crónica o de astenia y cansancio

Como ves son ¡un montón!

Que hacer con las Apio.

Del apio, se aprovecha todo: el porte, las pencas o las hojas por separado, ofreciendo diversas y sencillas posibilidades culinarias.

En la cocina, podemos usarla de muchas maneras. Si las hojas y pencas están verdes, se utilizan en caldos o como condimento de diversos platos cocinados. Si las pencas son blancas o doradas, resultan tiernas y crujientes para consumirlas crudas, en tiras o ralladas tras eliminar con un cuchillo los hilos, en una ensalada.

La semilla de apio se usa como condimento. Si se muele y se mezcla con sal se obtiene la sal de apio, que en ocasiones se combina con ajo desecado.Si es posible, se recomienda preparar la sal de apio en el momento de utilizarla, ya que se enrancia con facilidad, perdiendo sus propiedades organolépticas (olor, sabor… ).

Cómo conservarlo.

El apio se puede refrescar sumergiendo la parte inferior de su tallo en agua, aunque el que está marchito nunca recuperará su frescura. Se conserva durante 2 ó 3 días en el frigorífico, mejor envuelto en papel húmedo. Es un vegetal que se puede congelar si se escalda previamente durante unos 3 minutos, aunque al descongelarlo pierde su textura crujiente.

Su mejor temporada.

Existen dos épocas de siembra en función de sus dos ciclos productivos, invierno y primavera.

Curiosidades.

El fuerte olor del apio silvestre lo asociaron en la antigüedad con el culto a los muertos y tal vez por ello las tumbas de los griegos se cubrían con guirnaldas de apio. Asimismo, entre los ornamentos de las momias egipcias se han encontrado restos de esta hortaliza. El apio tenía la misma función que los crisantemos de nuestros días y era el símbolo de luto.Con el paso de los años, y tras descubrir y potenciar sus propiedades medicinales y dietéticas, se va perdiendo la identificación fúnebre de esta hortaliza.

A %d blogueros les gusta esto: